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Tombú 2016: PRIETO PICUDO EN ROSA

Rosado Tombú 2016. Dominio Dostares. Vino de la Tierra de Castilla y León. 100% Prieto Picudo

 

La prieto picudo es una de esas joyas varietales con las que contamos en España  y a las que en muchas ocasiones no hacemos el caso que se merecen. Es la uva leonesa por excelencia, una de las más bonitas y ancestrales que tenemos y, por desgracia, casi casi "no lo cuenta", ya que estuvo a punto de desaparecer junto con la viticultura de la zona. Por suerte, y gracias al empeño de sus agricultores, se consiguió reflotar la zona, crear su propio sello (DO Tierra de León) y mantener viva esta variedad "prieta" y "picuda", que lo es también morfológicamente hablando. Como curiosidad, la veremos en sus versiones centenarias plantada en los cada vez más difíciles de encontrar vasos rastreros, aunque actualmente, para evitar problemas de hongos y facilitar su vendimia, se planta en espaldera. Además de servir para crear tintos llenos de personalidad, es con la que se han elaborado los claretes leoneses tradicionalmente, esos con los que me pongo fina cada vez que me voy de "barreo" por mi querido Barrio Húmedo. 

Aunque la manera ancestral de elaborar rosados en León es mediante el madreo (una suerte de maceración carbónica en rosado),  Tombú se elabora sin maceración y con un ligero prensado, y además cuenta con una crianza de casi medio año sobre lías (en contacto con sus levaduras). Ésta es la manera que Dominio Dostares, los hermanos leoneses de la berciana Dominio de Tares, han elegido para elaborar su rosado y así evitar amargores y ganar en untuosidad y largura. Fueron de los primeros, allá en 2004, en apostar por esta zona y por sus vinos tradicionales, buscando lo que quedaba de viejas viñas de prieto picudo en los alrededores de  Pajares de los Oteros y plantando otras nuevas. Yo les conocí a través de su tinto Cumal, elaborado con viñas centenarias, con el que han conseguido premios y loas; tienen también un vino de"acceso", facilísimo y muy bien hecho, el Estay, y por último este rosado, que recuerdo me sorprendió  y mucho la primera vez que lo caté, en esa cosecha 2006 con la que comenzaron a "dar guerra" en rosa. Me pareció, desde ese primer momento, un rosado distinto a mi memoria de claretes leoneses y también distinto a los rosados de otras zonas, y es que la impronta de la potente y personal prieto picudo marca y mucho. 

Mis apuntes de cata: Esta añada es algo menos golosa que otras que recuerdo, más fresca, muy bien equilibrada. En ella destaca su extraordinaria y positiva acidez, estructurada con un gran peso frutal  y correcto alcohol. Tiene un color precioso, vivo, brillante, intenso, que me recuerda a la fresa. La nariz tiene rock&roll: fruta roja, pimientas blancas y un fondo casi ferruginoso (terruño) muy característico, mezclado con notas herbales y florales. En boca tiene peso, te llena. Destacaría de él su excelente acidez de fresa ácida y un final refrescante, con fondo de pimientas y hierbas frescas. 

Con qué me lo tomaría: Con unos pimientos asados rellenos de ventresca, por ejemplo.

Cúando me lo tomaría:  No dejaría pasar este verano/otoño, pero su casi medio año sobre lías le permite durar algo más que otros rosados..

Cuánto cuesta: menos de 9 euros.

La BSO: León Benavente es una banda que me apasiona. Tomaron el nombre de la carretera que une León con la ciudad de Benavente. Y siendo este rosado fiel reflejo de la esencia leonesa, me parece muy apropiado que la banda sonora de esta winemovie lleve su sello.