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Cigales en CaTA... vERTICAL

Finca Museum es una de las primeras bodegas que se tomaron en serio los tintos en Cigales. Perteneciente al Grupo Coto de Rioja, esto le ha permitido tener un buen colchón sobre el que ir creciendo. Y ahora es el momento de mirar atrás y ver cómo le sientan los años a estos vinos. Es una oportunidad única, porque en esta D.O. muy pocos pueden ganarle mostrando añadas. Así que allá que me fui, lápiz en mano, a catarme una historia: la de los Reservas de Finca Museum, con la inmensa suerte de tener a mi vera al mejor apuntador, su enólogo  desde el 2000, Gonzalo Rodríguez (el padre de los estupendos vinos manchegos Ercavio).

Los tintos de Cigales, fagocitados principalmente por la potencia de la marca “Ribera del Duero”, son unos inmerecidos desconocidos. Pero, precisamente porque es un mercado casi virgen, aquellos que se han atrevido a hacer su apuesta en tinto han podido acceder a unos terruños de esos que ya no quedan. Me explico, en Ribera es casi imposible hacerse con viñas viejas, mientras que a escasos kilómetros, en esta “Tierra de Pinares”, aún hoy se pueden encontrar viñas de más de cincuenta años y, lo que enológicamente es muy interesante, de clones casi desaparecidos. Vale, voy a explicar brevemente que es eso del clon. Hay muchas variedades de uva. La más extendida en España actualmente es la tempranillo, que en Cigales se conoce como tinta fina. Pero dentro de cada “familia” de uva, hay diferentes “cargas genéticas”; son los clones, gracias a los que hay grandes pequeñas diferencias. Encontrar clones casi desaparecidos es para un enólogo una posibilidad maravillosa de hacer algo diferente. El clon cigaleño es un clon bravo, de los que “enseñan colmillo”. La piel de la uva es ruda, tiene un hollejo duro, por lo que no pueden extraer mucho bueno de ella, pero a cambio, los vinos resultantes envejecen fenomenal. Y para muestra, la cata vertical (misma referencia vínica, diferentes añadas) de la que disfruté: Museum  Real Reserva desde el 1999 hasta el 2010, que es la que está actualmente en el mercado.

 

Mis apuntes:

Los  Museum Real Reserva son tintos que envejecen muy noblemente, si tienes en casa alguna botella perdida, ábrela sin miedo, te va a sorprender. Me encantó ver cómo había evolucionado su Reserva del 99. Tiene ya la friolera de 17 añazos y sin embargo está en un momento muy bonito. Nos regaló finura, elegancia, sedosidad, equilibrio, en una muestra de cómo se puede envejecer con dignidad sin bótox. A partir del 2004 cambiaron el tipo de madera utilizada en su crianza, pasando del roble americano (que es el tradicional en Ribera) al francés. De esta etapa me gustó mucho el 2008, quizá porque me encantan los vinos que tienen notas de flores azules y fruta del bosque y éste jugaba mucho en la liga del romero, la violeta, la mora…

 

Tinto Museum Real 2010 es la añada que puedes encontrar en este momento a la venta. Tiene un colorazo, un picota super oscuro lleno de vida. Esto ya te va a decir que está pletórico. Es profundo, con mucha fruta negra, notas que recuerdan a los lácteos (sobre todo yogures) y aunque en este momento es más potente que elegante, dale tiempo y verás. Un vino para los que gustan de tintos poderosos, con garra.

Su momento: yo lo dejaría un poquito más en nuestra bodega, porque aunque en este momento ya está bastante pulidito, creo que va a estar espectacular a dos años vista. Como hemos comprobado, los tintos cigaleños son corredores de fondo, así que si tienes la posibilidad de tener vinoteca en casa, bebe una ahora y deja alguna botella en el estante y en un par de años, me cuentas.

Lo que cuesta: Sobre los 11 euros.

 

Tinto Museum Numerus Clausus 2009 es la gama más alta de la bodega, en la que se busca complejidad, profundidad y futuro. Solo hacen 4.000 botellas y es la esencia del terruño cigalés. Un tinto de los que yo llamo de “sobremesa”, para entretenerte, ir descubriendo todos sus matices y registros y tomar de copa en copa, de cháchara con los amigos. Es un vino que hay que entender y dejar que hable, no es inmediato, puede costarte un poquito al principio. Pero cuando empieza a hablar...¡no para! Tiene muy buenas maneras, con mucho de todo, un futuro brillante y una barrica "esqueleto" de las buenas buenas.

Su momento: Desde ahora hasta dentro de bastante (10 años)

Lo que cuesta: Unos 65 euros.

 

Con qué me los tomo: Con la menestra de Villoldo, una casa de comidas palentina que ha abierto delegación en Madrid y en la que disfrutarás de cocina tradicional inmejorablemente cocinada.

 

La banda sonora: Arizona Baby, nuestros genuinos rockeros procedentes de la estepa castellana.